martes, abril 16, 2019

ESTRUCTURA TU MENTE

Las culpas y las preocupaciones, las alimento yo

Imagen: Francisco Olea
Terminé el bachillerato en un colegio que cuando me matriculé por primera vez se llamaba “Colegio Parroquial San Gabriel Arcángel” y mientras cursaba el bachillerato cambió de nombre a “Colegio Parroquial San Juan Bautista de la Salle”. En este ”campo de concentración” como diría un compañero de la universidad, la psicóloga del colegio me recomendó que leyera un libro en el cual explicaba mi estado mental, de lo que ya había adelantado algunas cosas en nuestras sesiones en que me explicaba que yo tengo las cualidades para dedicarme a hacer cualquier cosa.

No sabía, en esos días, de donde salió la imagen que tengo de mí. Pero gracias al libro que me recomendó ahora tengo una idea más clara de donde provienen mis preceptos con los cuales me enfrento a mi familia, mis amigos y las relaciones sentimentales.

El libro “Tu zonas erróneas” escrito por el Doctor Wayne W. Dyer me informo del origen de muchas de mis culpas. Es más me iluminó sobre ese término. Nunca pensé en “las culpas” como algo de poner y quitar. Entendí que las culpas son el remordimiento por algo que sucedió ayer y empecé a entender que tengo una larga lista de decisiones que vengo posponiendo porque siento que no me lo merezco, que es diferente a no sentirme capaz. No sentirme capaz es lo que llaman una preocupación, un nudo en las manos que proviene solo de mi mente que me dice que no lo haga porque va a salir mal.


Las culpas y las preocupaciones, las alimento yo pero provienen del exterior, de nuestra interacción social a la cual le damos una gran importancia. Gracias al Dr Wyne aprendí un nuevo significado de “hacerme cargo de mí” en donde entendí que puedo sentir lo que escoja sentir, escogí ser feliz. Aprendí que mi primer amor soy yo, que no soy producto terminado y puedo hacer los cambios de mi comportamiento y mi aspecto que más me alegren. 


“Tú puedes sanar tu vida” de Loise L Hay, en un libro en que me encontré con la historia de una persona que creía que tenía todo resuelto en la vida, que por medio de su fe había logrado el beneplácito del universo pero cuando su complacencia estaba en lo máximo le diagnosticaron un cáncer por lo que todos sus ideales se derrumbaron obligándola a iniciar una nueva búsqueda de las verdades de espirituales que la salvaran de su crisis. Descubrió que tenía cuentas pendientes consigo misma, comprendió que debía subsanar sus culpas perdonándose e inicio un proceso cotidiano de amor propio con frases frente al espejo como esta “mereces ser sana”.

Autor: Fernando Urrea 2019

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